En el divertido (y a veces peligroso) juego de las serpientes y escaleras de la política veracruzana, hay personajes que ya están tirando los dados con mucha suerte.
La que subió por la escalera eléctrica: Quien ahorita debe andar flotando en una nube es Anilú Ingram, la delegada del Infonavit. En la última visita de Claudia Sheinbaum, quedó claro que la Presidenta la tiene "bien fichada" y no precisamente para mal. Aunque Anilú no es de los "fundadores puristas" de la 4T (digamos que llegó al convivio cuando ya había empezado la música), entró pisando fuerte y con el pie derecho. Claudia le regaló una sonrisa de oreja a oreja y la reconoció como un gran apoyo en el último evento. Con ese empujón, no duden que pronto la veamos anotada en alguna de las próximas "carreras" electorales. ¡Cuidado, que viene con turbo!
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El que echó raíces en la casilla: Del otro lado tenemos a Vicente Aguilar, el eterno líder del PT en Veracruz. Don Vicente es como el Porfirio Díaz de los partidos pequeños: lleva casi 20 años al frente y, al parecer, se siente tan cómodo que ya hasta puso cortinas nuevas. Se resiste a soltar el mando, y como desde la CDMX no le han mandado el "¡gracias por participar!", él sigue moviendo sus fichas con una paciencia de santo. Los dados tiran doble y está en el calabozo, aunque solo sea de paso.
Pausa dramática: Mientras tanto, la próxima Reforma Electoral tiene a todos con el Jesús en la boca y los nervios de punta. Los procesos internos de los partidos se pusieron en stand by, como cuando se traba el internet en lo mejor de la película. Pero ojo: en política, cuando parece que no pasa nada, es cuando más chisme se está cocinando por debajo del agua.
¡Habrá que ver cómo se acomodan las calabazas cuando la carreta vuelva a arrancar! |