Lo anterior quedó “oculto”, pues los gobernadores mexicanos no enteraron al Gobierno Federal del alcance de la relación, extralimitándose así en las atribuciones que su soberanía les permite, y esto es lo que ha generado serias controversias por tener trazas de violaciones a la Soberanía Nacional.
Finalmente, como en la Ley de Murphy, si algo puede salir mal, saldrá mal. El cohete reventó en Chihuahua este mismo mes tras conocerse la muerte de agentes norteamericanos en suelo mexicano, e inmediatamente la mirada nacional se enfocó en la gobernadora panista Maru Campos.
Las preguntas llovieron: ¿Qué hacían los agentes norteamericanos en Chihuahua? ¿Quién respaldó su intervención física en operativos de responsabilidad estatal y federal? ¿Qué agencias de inteligencia o investigación norteamericana respaldan esos memorandos?
Este gigantesco problema tiene varias aristas. Por una parte está la política ramplona que quiere empañar todo con sospechosismos y por otra, lo estrictamente Constitucional. Las controversias giran en torno a presuntas violaciones a la soberanía nacional debido a los siguientes factores (según expertos el artículo 117 de la Constitución Mexicana):
1.- Los Estados tienen prohibido celebrar tratados o convenios con otras naciones;
2.- La política exterior y el control de fronteras, son facultades exclusivas de la Federación;
3.- Hasta la fecha no hay evidencias de que los gobernadores fronterizos de los Estados mencionados hayan solicitado al Gobierno Federal anuencia alguna que los facultaran a signar tales documentos;
Por todo lo anterior, el tema ya se ventila en la Cámara Alta del Congreso de la Unión. Sin embargo, será imposible no politizar el tema, porque los cuatro gobernadores que firmaron la relación con su similar de Texas, son de partidos de oposición (priistas, panistas y un Emecista). Y no solo eso, sino que el de Nuevo León, Samuel García, está perfilado para competir por la Presidencia de la República en el 2030 y ello lo pone en la hoguera de las especulaciones.
De aquí en adelante, haiga sido como haiga sido (dirían los clásicos), sin duda será señalado como un gobernante Proyanqui, aliado e incondicional del Gobierno de los Estados Unidos.
El cohete le estalló en las manos a Maru Campos en Chihuahua, pero el más afectado por todo este escándalo podría ser Samuel García, del Movimiento Ciudadano, pues aunque tal vez tengan excelentes elementos de defensa, el ruido mediático que viene se impregnará en las mentes de la sociedad votante y eso podría truncar no solo sus anhelos de llegar a la Presidencia. Su propia carrera política está en vilo.
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(COLUMNA "FIGURAS Y FIGURONES") |