Si se formaran frente al palacio municipal de Juchique de Ferrer todos aquellos a los que el exalcalde Cruz Cuevas Hernández les quedó a deber, con seguridad ocuparían varias cuadras.
Él, sin embargo, no parece preocupado. Le cuenta a todo el que lo quiere escuchar, sobre su “excelente relación” con la gobernadora Rocío Nahle, con quien -asegura- “está haciendo muy buenos negocios”.
El problema es que las deudas no son, de manera particular, de Cruz Cuevas, sino del ayuntamiento que él encabezó durante cuatro años y por ellas habrá de responder ahora Juan Martín González Gumecindo. A menos, claro está, que obligue por la vía legal a Cruz Cuevas a responder por todos esos compromisos.
Ya en la revisión a la Cuenta Pública 2024 de Juchique de Ferrer el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) detectó el incumplimiento de compromisos financieros en la administración de Cruz Cuevas.
La observación FM-095/2024/006 ADM menciona que, al revisar los estados financieros generados en el 2024, estos reflejaban “saldos en cuentas por pagar”, que superaban los 40 millones de pesos.
El propio Orfis le advirtió al alcalde (Observación FM-095/2024/007 ADM) que le debía el concepto de “5 al millar” que se les retiene a los contratistas para transferir al órgano fiscalizador.
Sus empleados también fueron atracados por Cruz Cuevas. La observación FM-095/2024/008 DAÑ señala que la administración municipal les retuvo a sus empleados más de 2 millones de pesos por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR), pero “no se enteró ante la autoridad competente”.
Y sólo estamos hablando de uno de los cuatro años de su gestión.
Están, además, las denuncias de contratistas como Javier Armenta Calvo, quien dice haber recibido un cheque sin fondos como anticipo para la construcción de un drenaje sanitario en la localidad de Vista Hermosa, obra de casi 2 millones de pesos, ya fue terminada y que no ha podido cobrar.
O la denuncia del constructor Fidel Aguilar, quien asegura que realizó trabajos a cuenta del ayuntamiento, que no le han sido liquidados. Y la denuncia pública de la señora Laura Ramírez González, quien mostró documentos de los ataúdes que fueron adquiridos por la autoridad municipal y que no fueron pagados. La deuda con ella es superior a los 114 mil pesos.
Si consultáramos a un especialista nos podría argumentar que Cruz Cuevas sufre de ese síndrome conocido como “oniomanía”, que se refiere a esa tendencia a endeudarse, como parte de una conducta psicológica, similar a una adicción, que busca una gratificación inmediata, aunque la deuda pueda ser destructiva.
Allá, en Juchique de Ferrer no se complican buscando argumentos científicos. Para ellos no es más que un vulgar ladrón.
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Epílogo.
Son ganas de complicarse la vida. A nadie le sonaría raro que el gobierno del estado adquiriera naves aéreas -aviones y helicópteros- para facilitar la movilización de la gobernadora. *** Está claro que, en casos de emergencias, todas esas unidades se concentran para el apoyo en labores de apoyo y rescate, pero un caso de esos no se presente, la gobernadora y algunos otros funcionarios podrían utilizarlas. *** Tampoco es un secreto que el parque aéreo del gobierno estatal ya cumplió su ciclo y que es menester renovarlo. ¿Para qué entonces salir a justificar la compra de nuevas aeronaves con el pretexto de que tendrán como tarea “fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres naturales”? *** Cuando no haya desastres naturales por atender, ¿las aeronaves permanecerán guardadas? ¡Claro que no! Desde Dante Delgado hasta Rocío Nahle, todos los gobernadores de Veracruz se han movilizado en las aeronaves oficiales. *** No olvidemos el ridículo que hizo Cuitláhuac García en diciembre del 2018, cuando acudió a una cita en la Ciudad de México viajando en ADO. Sólo lo hizo una vez y fue para la fotografía. Los seis años de su gestión se movilizó por tierra en Suburban blindada y con aparatosa escolta, mientras que por aire lo hizo en avión y helicópteros del gobierno estatal. *** Bien dicen que “perro que se quema el hocico, hasta al jocoque le sopla”. *** La violencia en el sur de la entidad no parece tener fin. Luego de la aparición de cuatro cabezas cercenadas en un rancho del municipio de Sayula de Alemán (las autoridades manejan como línea de investigación un enfrentamiento entre bandas criminales), en Acayucan, un sujeto identificado como Carlos Barragán Caamaño, comerciante de cítricos, fue atacado a balazos cuando atendía su negocio. *** El comerciante recibió varios impactos de arma de fuego en el rostro y quedó sin vida sobre la banqueta. Era un personaje muy conocido en la localidad de Ixhuapan, donde lo llamaban “Don Naranjero”. *** Y en Coatzacoalcos, un hombre fue atacado a tiros en el interior de su vivienda, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital, donde se reportó su estado como “muy grave”. *** El ataque ocurrió en la calle 5 de Febrero, esquina con Plan de San Luis. El hombre recibió al menos dos disparos de arma de fuego, uno a la altura del cuello y otro en el abdomen. *** ¿Estarán esperando que allá la violencia también se salga de control?
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