Es el mismo que es un irresponsable con sus hijos, porque tiene varios meses que no da un centavo de la manutención que pactó entregar religiosamente cuando se separó de su mujer, pero se queja de la mala educación que reciben las nuevas generaciones en las escuelas públicas (no lo digan a nadie, no lo cuenten, pero su mujercita, antes tan sumisa, se le volteó un día y ya no le aguantó sus infidelidades con la secretaria, con la vecina, con las muchachonas del téibol; por eso se tuvo que ir de la casa en lo que para él es una verdadera injusticia, una ilegalidad en la que cayó el juez que falló en favor de su esposa).
Se queja también nuestro Ciudadano Responsable de la falta de seguridad y de los malos policías. Claro, tal vez por eso es que se ha negado a participar en el programa Vecino Vigilante y por lo mismo asegura que no sirve de nada denunciar
a los delincuentes que él conoce muy bien y que operan en su barrio. Y que siguen ahí y hacen daño, precisamente porque nadie se atreve a acusarlos.
Quiere que caiga el gobierno. El que sea, pero que caiga.
Y quiere eso porque dice que son corruptos, que todos los funcionarios son corruptos, del nivel que sean... bueno, menos los que le dan una mochada, los que le salpican, los que le perdonan a él sus corrupciones menores y constantes de ciudadano siempre en el borde de la ley.
Por eso está en contra de todo y de todos. Por eso culpa a los otros de su propia responsabilidad. Por eso no hace nada… más que quejarse.
Por eso es y seguirá siendo el Ciudadano Responsable.
portalsintacto@gmail.com |