Perfilando.
Iván Calderón.
 

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Nahle y Rosa María, política de Carnaval
2026-02-19

Indudablemente el Carnaval de Veracruz 2026 dejó algo más que música y desfiles: dejó mensaje político.


Le explico.


Contra reloj, con presupuesto limitado, con escepticismo previo, con golpes bajos y operaciones en contra, el Carnaval 102 salió… y salió de la mejor manera.


Hoteles llenos en Veracruz y Boca del Río; eventos a reventar; tradiciones rescatadas como el Baile de Máscaras y el Baile de Bomberos; callejones y Museo de la Ciudad activados. Y desfiles con carros alegóricos que, por primera vez en décadas, parecían hechos con dignidad y no con resignación.


No fue casualidad, fue operación.


Aquí hay que leer lo que muchos no quieren ver: cuando hay coordinación entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento, las cosas caminan.


Las ovaciones a la Gobernadora Rocío Nahle García y a la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo no fueron protocolo, fueron un termómetro real. Caminar entre la gente, sin barreras, sin burbujas, en medio de comparsas y familias, no es solo imagen: es política en territorio.


Un detalle que pocos dimensionaron: la gobernadora y la alcaldesa entraron de lleno con la gente de La Huaca, en pleno Carnaval. No es un barrio cualquiera; fue durante años bastión simbólico del panismo. Eso no fue paseo ni foto casual, fue señal política. Están haciendo territorio, rompiendo inercias y construyendo nuevo capital directamente en la calle.


Históricamente el Carnaval era dolor de cabeza para muchos locales: tráfico, desorden, quejas. Esta vez fue tema positivo de agenda. Y en política, eso vale oro.


Rosa María y su equipo (con Daniel Lois en la operación turística) entendieron que la fiesta no se improvisa; se planifica, se coordina y se ejecuta. Y cuando el Gobierno del Estado respalda, el margen de error se reduce.


Sí, el clima ayudó. Pero el clima no organiza y la gente se divirtió hasta el último momento de estos festejos.


El Carnaval 102 dejó claro algo: la gobernabilidad también se mide en la calle, en la capacidad de convocar, ordenar y generar ánimo colectivo.


Quien subestime el impacto político de un Carnaval exitoso no entiende cómo se construye capital público.


Ya veremos cómo llega el 103, en plena efervescencia del 2027.


Usted, usted entiende.


@IvanKalderon

 
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