La mano invisible es la que envía mensajes al cerebro y recomienda hacer lo correcto. “Estar con el ganador… hasta que pierda”.
El voto corporativo ya no garantiza obediencia en la urna, pero sí sirve para mandar mensajes claros: “o estás con nosotros, o aténgase”. Ayer los sindicalizados fueron más priistas que el PRI, hoy son más morenos que AMLO… mañana, del color que mande.
¿Convicción política o simple instinto de supervivencia?
La respuesta —incómoda y reveladora— la da Bernardo Gutiérrez Parra. Pero no le contamos más, mejor lo invitamos a leer su columna completa aquí. |