“A ver, yo ya me involucré. El día de ayer firmé el cambio del nuevo rector o director, porque necesito meterme. Debe de haber orden, las escuelas son para que nuestros jóvenes vayan a aprender, se les atienda, no son para otra cosa. Yo tengo un compromiso mayúsculo con la educación y la presidenta todavía más, entonces si hay personas que no nos ayudan como debe de ser, pues siempre vamos a encontrar personas que sí están dispuestas y eso lo hicimos el día de ayer, en la noche firmé”.
Era septiembre del 2025, en Minatitlán, Rocío Nahle informaba sobre el cambio de rector en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV). Dejaba el cargo Sergio Torres Mejía, quien apenas había llegado en enero de ese mismo año.
Es el mismo Sergio Torres Mejía que fue capturado la madrugada del pasado sábado en Xalapa.
Un mes después de que Sergio Torres fuera destituido de la rectoría de la UPAV, fue relevado su auxiliar administrativo, Víctor de Jesús Magaña León, quien también fue detenido el sábado, por agentes de la Policía Ministerial, luego de ser ubicado en Medellín de Bravo.
Horas más tarde de esos dos operativos simultáneos, se supo que también fue detenida Frida Narayana Cortés Millán, exjefa del Departamento de Servicios Financieros y exdirectora de Educación Superior de la UPAV.
La exservidora pública fue localizada por elementos de la Policía Ministerial en la colonia Coapexpan, en Xalapa, cerca de las 9 de la noche del mismo sábado.
Al ser presentados ante un juez, los detenidos fueron notificados que se les imputaban los delitos de peculado e incumplimiento de un deber legal. El juzgador dispuso que les fuera aplicada la medida cautelar de prisión preventiva justificada por un año.
Fue justamente durante la gestión de estos personajes que iniciaron las anomalías administrativas en la UPAV. Los “asesores solidarios” protestaron porque sus pagos no llegaban, mientras que los alumnos reclamaban que el pago de sus cuotas no se reflejaba en el sistema.
A pesar del cambio en la rectoría y en el ámbito administrativo, las protestas siguieron creciendo, hasta que, finalmente, la gobernadora Rocío Nahle anunció reformas legales que transformaban el estatus de la UPAV, que se convirtió en un Organismo Público Descentralizado (OPD), con presupuesto propio y adscrito a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV).
Pero los problemas no acabaron ahí. El nuevo rector de la UPAV, Rodolfo Torres Velázquez, despidió a 500 trabajadores, entre administrativos y directivos, con el argumento de que la institución “no tiene recursos”.
El panorama que les pintó fue desolador:
“Estamos en una situación atípica o anormal, porque lo normal hubiera sido que les hubieran pagado ayer y que hubieran abierto la posibilidad de una contratación posterior, pero entendemos que eso no ha ocurrido (…) falsamente se les ha dicho que Finanzas de la UPAV iba a resolver este problema, que ya teníamos una lista. Eso tampoco va a ocurrir. Hay la genuina preocupación de ¿qué va a pasar hoy? ¿Les va a pagar la universidad? ¿Les va a contratar la universidad? Por desgracia en lo inmediato la respuesta es no”.
Esta es una historia que todavía dará para muchos más capítulos.
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Epílogo.
Lo que sucede en Veracruz me recuerda un juego que empezó siendo físico y más tarde pasó a las máquinas digitales. Es conocido como “Whac-a-Mole” o “Golpea al Topo”. *** El chiste del juego es que se deben golpear con un mazo topos que emergen aleatoriamente de agujeros. El objetivo es golpear a los topos antes de que se escondan. *** En un juego similar parece estar metida la policía de Veracruz. De pronto, sin lógica evidente, le brotan hechos de violencia que “calientan” distintas zonas de la entidad. *** Pueden surgir ejecuciones en el norte (Álamo, Papantla, Tuxpan, Poza Rica), o puede ser en el sur (Coatzacoalcos, Minatitlán, Acayucan, Sayula de Alemán), pero también se da en la zona de las altas montañas (Córdoba, Orizaba, Fortin). *** Este fin de semana las alarmas se encendieron en Juchique de Ferrer. La noche del sábado fue asesinado el comandante de la Policía Municipal, Emigdio Galán, quien apenas llevaba dos semanas al frente de esa corporación. *** Un comando armado llegó hasta su rancho, en la comunidad de Xihuatlán y acabó con su vida. Esto sucede apenas unos días después del ataque a un empresario, en el centro de la cabecera municipal de Juchique de Ferrer. *** La tarde del jueves de la semana pasada, a pocos metros de la comandancia de la Policía Municipal (donde desáchaba Emigdio Galán), fue ejecutado el empresario Héctor Lordméndez Ortega, de aproximadamente 38 años. *** Habitantes de aquella zona señalan que la violencia es consecuencia del abandono que privó en ese municipio durante la gestión de Cruz Cuevas Hernández.
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